tengo la noche
acá

si cierro los ojos apareces
allá


no voy a bailar
( hoy )
en los pasillos oscuros
ni cantar canciones.


no quiero más los vestigios del desamor
ni botellas vacías en mi habitación
ni palabras rotas.



es verdad

quiero conmigo
tus ojos
y tu voz


vuelvo a tu cuerpo
porque existo
porque la piel existe
porque el vértigo esta
( siempre donde yo este )



mi cuerpo es un nudo


todo esta roto
( acá )
del lado izquierdo


la noche sigue
acá.


si cierro los ojos . . .


apareces
allá ?
mis ojos
( hoy )
están como el mar

esta vez no es por mis manos rotas
ni por los nudos en mi cuerpo

hoy mis ojos son un mar inmenso
un océano

porque

ahora
( también )
hay un niño
(acá )
latiendo
en nuestro jardín primaveral.
es ella
la mujer descalza que baila en círculos
en mi jardín primaveral

canta siempre
cuando hay sol
y llora todas las noches
en su habitación

tiene las manos gastadas
las palabras rotas
los ojos cerrados
( siempre que quiero verla )

yo guardo
los vestigios de su risa
en mi bolsillo izquierdo
su foto
en el libro de la poeta suicida que siempre releo
y sus abrazos
acá

su silencio
es una grieta



hay
adentro de esa mujer
otra mujer que tiembla
(todas las noches)

en mi jardín primaveral.













hay una mujer
( acá )
sentada en la punta de mi cama-caos

hay una mujer
( acá )
que ya no puede verse
( los ojos)
al espejo

hay una mujer
( acá )
que guardó en su bolsillo derecho
los vestigios del desamor



hay una mujer
( acá )
temblando todas las noches


hay una mujer
( acá )
diciendome
( en voz baja )
que no quiere estar más
acá…
( estoy )

a tres pasos del balcón




el vértigo esta
( donde yo este )



no quiero que vengas a ver estos vestigios de mi
ni salir al sol para verle los ojos a nadie
ni escuchar ninguna voz
( ni siquiera de estas que me hablan )
acá

ni agujas cerca
ni espejos
( ninguno )

los vestidos están rotos
y las manos
y los ojos

el nudo esta

( acá )


me rompo porque los espejos existen
porque existen las voces ( también )

y porque existo


yo
eras

la hechicera de las noches
desaparecías
aparecías


ya no te espero sentada en el jardín como antes
ahora bailo las mañanas de sol
miro las nubes
escribo los acordes del futuro
canto las canciones que siempre cantábamos.

rompo todos los relojes
todos los espejos
ya no quiero que me marquen la piel
no quiero reflejos ni agujas
guardé todo en el tercer cajón.

yo nadaba tus noches
( antes )



ahora te extraño más
porque estas tan lejos
( en el más allá )

te extraño más
porque no puedo tocarte
ni mirarte los ojos . . .

pero apareces
siempre de noche
siempre entre sueños . . .



era febrero
tenias los ojos como el mar
bailabas descalza, en círculos



tu valija estaba llena de ropa de invierno
de libros que releías cuando te cansabas de existir

así te fuiste . . .




cuando te fuiste
( para siempre )


todo latió arrítmicamente
( entonces )
todo late arrítmicamente
( ahora )



mi cuerpo es una grieta abierta
y mis ojos el mar más grande













y te extraño todos los días .
llegaste


( justo )


cuando el fuego estaba quemandome las pestañas
canción de noche para los ojos de victoria:

cuando te fuiste gritabas la melodía de las noches que nunca viviste.
ayer me enteré que te fuiste a un lugar
( a otro )
que ya no estas acá
porque estas allá
( o más allá).
y yo, te digo, que entre esos pasillos de ojos que no dejan de mirarte
cantes
te acuerdes de cuando estabas acá, nadando, dibujando acordes.
te digo que abras los ojos así
digo que rompas el muro
para volver a verte
más acá.
( otra vez )
( tengo )


los ojos como el mar
( en invierno )

las manos como arboles
( en otoño)

la boca como la tierra
( en verano )


el cuerpo como un nudo





y vos








allá abajo








como el río
estabas
vos
ellas
el espejo
yo





abriste la boca
( casi )
tanto como los ojos
las canciones
sonaban en espirales
y yo me hundía en la melodía circular de tus palabras

- mis ojos anochecen cada vez más temprano -
te dije
y así, con la puerta entreabierta,
gritaste como loca
mientras la habitación se llenaba de mar

caían las gotas casi al unísono con las agujas de aquel reloj azul
que marcaba siempre las tres

todas temblábamos


- tengo miedo -
te dije en voz bajita.
me acuerdo que nos lloraban los ojos
y el corazón nos latía tan rápido que parecía que se nos iba a salir
vos tenías la mirada tan perdida, que ya no podía encontrarla,
ya no me escuchabas, pero yo seguía susurrandote al oído,
cantándote
canciones de cuna,dibujandote las pupilas,
sosteniéndote
las manos, cuidándote los ojos .
cuando me soltaste las manos, creí que te habías dormido.

hasta ese día nunca había podido dormirme,
creo que porque vos bailabas siempre entre mis párpados
pero esa noche no, esa noche no bailaste.
me dormí contando las estrellas y las nubes de la noche
y soñé, soñé con esas cosas de las que siempre hablabamos . .
soñé con vos .
sé que esa misma noche soñaste conmigo
porque te encontré .
la mayoría de las veces que conciliaba el sueño aparecías ahí,
de alguna forma.
nunca se me ocurrió pensar porque.
tampoco se me ocurrió pensar porque era todo tan azul o porque siempre había arboles y cielos, alguna luna y un triciclo, cartas tiradas por todos lados, el reloj de tu habitación en una esquina, un cuaderno para dibujar,una ventana abierta, un pasillo sin final, una valija y los dados en aquella caja de madera. estábamos sentadas en aquel lugar, tan lleno de escaleras, le buscábamos formas a las nubes, hacíamos anagramas, escribíamos cadáveres exquisitos , nos reíamos como locas y nos mirabamos los ojos sin pestañear.
te fuiste así, despacito, en voz bajita, mientras yo dormía.




estoy
yo
ellas
el cielo
vos




( recordar : del latín recordis volver a pasar por el corazón )